Una de cada tres mujeres chilenas es golpeada por su pareja, y ya van 50 mujeres asesinadas como consecuencia de la violencia intrafamiliar.

 

Y me impactan las cifras, pero mas me impacta el silencio de ellas, las que no se atreven a denunciar hechos de sus agresores.

 

Atreverse, acercarse a los organismos pertinentes, no guardar silencio ante estos hechos que son condenables, y hacer entender a todas que no es ni remotamente cierto que "quien te quiere te aporrea".

 

Carmen, viene ahí, la veo y me impresiona su mirada, no se si en ella guarda mas dolor en el alma que dolor físico. Firme y segura, nadie diría todo lo que ha vivido. Cojea, con dificultad se desplaza, son las secuelas de la poliomielitis, es menuda, frágil, le veo y me parece inadmisible pensar lo que ha vivido en sus escasos 36 años.

 

Una vida llena de desafíos, criada en un ambiente hostil, sin su padre, sola con su madre hicieron la vida, juntas, luchadoras ambas, la pobreza se podía oler en esa modesta vivienda de madera con olor leña, muebles desvencijados, el agua y el frío en inverno se podía sentir dentro sus camas...

 

Un día a sus 17 años lo conoció - Manuel - se enamoró profundamente de él.  Aquel hombre se desempeñaba en la construcción,  inician una convivencia, Carmen queriendo encontrar el calor y protección de la cual fue privada.

 

Tuvo una vida carente de todo, burlas de sus compañeros de colegio por su cojera,  sin un techo que la abrigara ni unos brazos que la cobijaran.

 

Cuando se va de casa, su madre le dice que no le gusta aquel hombre - hija no te vayas, quédate, piensa bien lo que vas hacer, las madres pocas veces nos equivocamos - Carmen un tanto enfadada por la intromisión de su madre en esta relación que para ella casi de cuentos hace caso omiso de aquellas sabias palabras de su progenitora.

 

Y comienza este trayecto. Se vienen las primeras peleas, y los primeros golpes, ella guarda silencio y piensa que no habrá una nueva golpiza, cree en su arrepentimiento, y continúa.

 

Con el paso del tiempo queda embarazada, él que no quería hijos se lo manifiesta cómo él solamente sabía hacer, golpeándola.

 

Y se siguen sucediendo los episodios de violencia, aquel bebé crece en ese hogar, mirando aterrado sin saber comprender los que sus ojos inocentes ven casi a diario.

 

Aquel día el niño escondido debajo de un mueble llama a su abuela - abuelita ven por favor, no me quiero morir, ven..ven...

 

La abuela llega al hogar aquel, todo en silencio, un dantesco panorama, ella piensa que su hija estaré en medio de aquel charco de sangre... y ahí la encuentra a ella con las manos ensangrentadas y él yacía en el suelo con un cuchillo en su espalda.

 

Esta vez luego de golpearla sin piedad alguna, ella no aguantó más y finalmente se defendió, del modo mas erróneo ..

Pero no dio más.

 

 

El juicio la condena a 20 años de cárcel, sin beneficios. 

 

Luego de estar 6 años privada de libertad, por defender su vida, la de su hijo, recibe una citación del Tribunal de Justicia, aquel Juez que hacía tan sólo unos meses de haber asumido en esa repartición pidió los antecedentes, y le otorga la libertad, los atenuantes, el historial de aquella mujer, las huellas indelebles en su cuerpo  fue lo que finalmente primaron en el criterio de aquel juez que logró llegar al alma de una mujer vejada y  violentada que mató en a defensa de su vida, de no haber sucedido asi, ella hubiese engrosado las cifras escalofriantes que día a día son noticia en mi país.

 

Hoy?   Ella se dedica ayudar a mujeres que viven situaciones similares, y su causa será tender una mano y entregar su testimonio de vida, que sirva para que aquellas víctimas de la violencia intrafamiliar nunca más callen.

 

Hecho verídico, he cambiado el escenario y los nombres, lo medular lamentablemente es la realidad.

 

No a la violencia, por un mundo mas justo .......NO ME LEVANTES LA MANO..

 

 

25 de Noviembre Día Mundial de la mujer agredida.