tazón de sopa

Hoy luego de muchos días salí de casa, quise hacerlo sola, sin ayuda, desde hace unas semanas estoy en playa, y mi afán era caminar sola por la orilla, asi que me armé de fuerza y emprendí la osadía.
Y comenzé la aventura, caminar, el bastón no era de gran ayuda... se hundía en la arena, así lo dejé de lado y paso a paso avancé hasta aquella roca lejana que veía, esa era mi meta, cual deportista en la maratón de San Silvestre caminé a paso lento pero seguro - decía siempre mi madre, es mejor un paso en falso que no haberlo intentado.
La brisa en mi cara, la humedad la sentía bien, mirar el mar a mis anchas, sola en ese lugar bello llamado Mirasol, me hizo sentir que eso es lo que quiero, no abandonar ese sitio en el que tantos sueños tejí, aquí es donde mi corazón se siente en la paz mas absoluta, donde mis quimeras tienen el marco perfecto, tienen los sonidos del mar y el aletear de las gaviotas.
Y estando ahí metida en mis pensamientos mas profundos ... las horas pasaron, y llegó la hora del ocaso, y en esos segundos en que el sol toma el camino de alumbrar en otras latitudes, un eco lejano me traía la voz de mi padre.. me reclamaba, tenía la mesa dispuesta, calefacción encendida para entibiar los huesos y el hogar, emprendí la retirada, llegar y ver que me esperaba un rico tazón de sopa caliente me hizo pensar que con tan poquito se puede ser tan feliz....
Un paso cada día hacen una gran caminata.
Un abrazo a todos...














albor dijo
Así es amiga Paula, piedra a piedra se levantan murallas.
Un fuerte abrazo amiga
6 Diciembre 2009 | 12:23 AM